Principal | Crear una cuenta | Login | ¿Perdió su Password? | Contacto
Google

Publicite en El Recreo
Para LEER
» Textos Literarios
» Noticias Literarias
» Entrevistas Autores
» Libros comentados
» Club de Lectura
» Descargas Literarias
» Directorio Enlaces

Para ESCRIBIR

» Añadir Texto
» Servicios a Autores
» Certamen Literario
» Talleres escritura

Comunidad

» Foros
» LIBROS
» Quedadas

Información de la web

» Nosotros
» Su publicidad Aquí
» Patrocinadores
» Contacto

» Modificado o nuevo
» Sin modificar
 
Espacio libre para su publicidad
 
Estadisticas
Visitantes activos:

Usuarios OnLine (87)
Miembros (0)
Anonimos (87)

Detalles



Miembros 6909
Visitantes 12360994
Hoy 2961
Articulos 5415
Noticias 450
Enlaces 716
Screenshots 341
Downloads 165
Clasificados 735
Comentarios 11915
Foros 82424

Detalles...
 
Calendario de Actos
Septiembre - 2010
D L M M J V S
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30
Detalles Septiembre
 
 Textos literarios Directorio
 Cuentos y Relatos
 Bajo aquella lluvia

Cuentos cortos, relatos de terror, misterio, suspense, románticos, ciencia ficción, dramáticos...
 
Bajo aquella lluvia
Publicado por El Errante 07 Abril 2010 01:36
4.3 Pts : 3 Votos

- Siempre quise decirte esto. Siempre, pero… supongo que nunca tuve valor. Incluso ahora que me he dado cuenta de que no tengo nada que perder, de que no es nada malo esto que siento, al contrario, es algo normal, es algo bello, incluso ahora tiemblo como un adolescente.

Estaban sentados en el banco de un parque. El atardecer era hermoso en la ciudad, el sol se iba poniendo por algún lugar de las montañas del oeste posando sus últimos rayos en las fachadas de los edificios, mientras unas nubes negras se iban aproximando rápidamente por el sur empujadas por el viento.

- Lo he sabido desde siempre, desde la primera vez que te vi. Llevabas puesto aquel precioso vestido blanco de tirantes. Era verano, ¿recuerdas? nos conocimos en Cala Pequeña, hacía un día claro y caluroso. Bajamos la cuesta hacia la arena, estaba también Mario ¿te acuerdas de Mario? si no fuese por él jamás te hubiese conocido. Estiramos las toallas y nos quitamos la ropa, nos tumbamos uno frente al otro, Mario a tu lado. Creo que al principio te daba vergüenza tomar el sol desnuda junto a mí, pero pronto se te pasó. El calor y el cansancio de los baños nos hizo quedarnos dormidos ¿recuerdas? nos despertamos sobresaltados bajo aquel chaparrón veraniego. Nunca supimos cuanto tiempo habíamos dormido, tan solo que al despertar sólo quedábamos tú y yo en la playa, bajo aquella lluvia.

La mujer se metió un mechón de pelo suelto por detrás del oído, levantó la vista, no dijo nada al respecto, simplemente entrelazó sus manos sobre el vientre y se quedó mirando caer las hojas del otoño.

- Ya han pasado veinte años desde aquello. ¡Veinte años! Toda una vida. Tú no volviste a saber de mí. Desaparecí de tu vida, aunque no del todo. Realmente siempre estuve a tu lado, cerca de ti, viéndote subirte al autobús desde una esquina, asomado a la ventana del bar que hay enfrente de tu oficina sólo por verte salir a las siete en punto, vigilando tus juergas nocturnas, agazapado en las sombras, como un fantasma. Veinte años viéndote pasar del brazo de otro hombre, besando a otro hombre, queriendo a otro hombre, a otros hombres. Veinte años consumiéndome, ardiendo por dentro, haciéndome daño a mí mismo, pensando mañana… mañana… ¿Cómo no te has dado cuenta, cómo has podido estar tan ciega? Veinte años…

La mujer se puso la chaqueta en silencio, comenzaba a refrescar. La negrura de la noche asomaba en el este y el viento se hacía por momentos más y más frío. Se abrochó los botones y se encasquetó un coqueto sombrero en la cabeza, mientras los gorriones cantaban entre las ramas.

- Pero no te guardo rencor por no haberte dado cuenta, ¿cómo ibas a saberlo? No puedo guardarte rencor, no puedo odiarte porque… te amo, te amo. Te amo, más que al aire que respiro, más que al sol de la mañana. Eres mi dicha, mi cárcel, mi alimento. Te amo más que a mí mismo… te amo… te amo.

La miró fijamente, largamente, como quien mira un atardecer. Entonces, de repente, la lluvia comenzó. Ella simplemente se levantó, abrió su paraguas y comenzó a caminar sobre la alfombra de hojas secas que cubrían el sendero de tierra. Él se quedó allí, con el corazón descansado, al fin había confesado la causa de su pesar, aunque sabía perfectamente que la mujer no podía oír sus palabras. Así que se quedó sólo, otra vez, bajo aquella lluvia.


MAS INFORMACION
Formato de Impresion Enviar a un Amigo
 
Comentarios
pagina 1 de 1
   Comentario ( iiLzezu - 27 Abril 2010 05:42)   
Es una lastima que ella no pueda escucharlo pero..¿si sabia que ella nolo aria por aun asi el se lo dijo?
   Comentario ( El Errante - 27 Abril 2010 20:47)   
Quizás porque no podía callarse por más tiempo, quizás porque sabía que no lo oiría. ¿Quién sabe? Los humanos somos así de retorcidos
   Comentario ( checharin - 03 Mayo 2010 17:10)   
Interesante relato, creo que aun cuando ella no lo escuchaba lo conocia, que lastima pasar tanto tiempo deseando algo y no poder poseerlo. Sera timidez, pena, o simplemente falta de valor.
 

Usuarios registrados pueden publicar comentarios

 
Usuarios registrados pueden publicar Textos literarios
Bienvenido
Hola lector/escritor anónimo! ¿Aun no se registra? puede registrar ahora su cuenta gratis y disfrutar todos los servicios pulsando aqui
Nombre

Password

Recuerdame

Crear Cuenta
¿perdio su pasword?
 
Autores en el Recreo
Almudena Grandes
Mas Shots
 

Manufacturer, Designer, Special Timepieces made in Germany by FELDO

SU PUBLICIDAD AQUÍ!



 



Hacer de esta mi pagina de inicio Agregar a Favoritos Llenar un reporte Recomiendanos con un Amigo
El Recreo Page © ARTICULOS 


BKP PORTAL

Versión 3.0 El Recreo
Aquí se hace memoria!

 
© Copyright Enrique Camba - Todos los derechos reservados 2003 - 2009
www.asturcat.com - Guía Vallès - Cerdanyola del Vallès - Montcada i Reixac
Todos los textos publicados tienen la autorización de sus autores. Así como los derechos de la propiedad intelectual de las publicaciones, pertenecen exclusivamente a los autores de los mismos.  
Power by Blakord Portal
© All Right Reserved
 
    Generada en 0.33 segundos ¡que rápido!
Ir arriba